El proyecto que le dio nombre al método
Construimos sobre una conversación en vez de sobre un plano firmado. Cada supuesto que nadie había escrito reapareció como una corrección, y las correcciones se acumularon en 15 a 20 días de retrabajo puro. No fue un problema de código: fue un problema de orden.
De ahí salió la regla: el Blueprint se firma antes de escribir la primera línea.
